1 Samuel 1:26-28 es un ejemplo clave de la dedicación de niños. Dios respondió la oración de Ana concediéndole un hijo, y ella recordó su voto: "¡Oh, Señor mío! Tan cierto como que tú vives, yo soy la mujer que estuvo aquí a tu lado orando al Señor. Oré por este niño, y el Señor me ha concedido lo que le pedí. Así que ahora se lo entrego al Señor. Durante toda su vida, estará dedicado al Señor." Y allí adoró al Señor.
Creemos que los niños son un regalo de Dios y deseamos acompañarlos en oración por sus vidas. Haga clic en el botón de abajo si desea dedicar a sus niños.